Mater, María, Madre de Jesús y Madre nuestra, contigo quiero comprometerme a vivir con alegría todo lo que la vida me ofrece. A buscar para todos más igualdad y justicia.
Quiero esforzarme siempre para crecer y ser mejor.
Si algún día me desanimo ante lo que me parece imposible, quiero encontrar en ti el apoyo que diste a Jesús y seguir siempre adelante siendo generosa y responsable para construir el Reino de amor, paz y fraternidad de nuestro Padre Dios. |